POR QUÉ LA GENTE SE RÍE CUANDO LE HACEN COSQUILLAS

Siempre ha sido un misterio, pese a los intentos de dilucidarlo por parte de grandes figuras como Sócrates, Galileo y Darwin.

Por qué la gente se ríe cuando le hacen cosquillas? Las cosquillas han permanecido un poco alejadas de la curiosidad científica moderna, pero ahora un grupo de investigadores las está tomando muy en serio y han arrojado algunas luces sobre por qué los humanos evolucionaron hasta el punto de ser capaces de reírse y por qué una personas no puede hacerse cosquillas a sí misma.

Equipados con instrumentos extraños como la máquina de cosquillas y videos como el de La vida nocturna del sábado, los científicos están descubriendo que la risa producida por las cosquillas no es precisamente el fenómeno de alegría que todos percibimos cuando la observamos.

Todos nos hemos preguntado por qué la gente ríe y sonríe cuando es objeto de cosquillas. Es realmente extraño que alguien pueda hacerlo reír a usted solo con pasar los dedos por las plantas de sus pies , dijo Christine Harris, de la Universidad de California en San Diego, una de las pocas investigadoras en este campo.

Ella y Nicholas Christenfeld, de la Universidad de San Diego, son los autores de dos nuevos informes sobre el tema. El primero fue publicado en una reciente edición de la publicación Cognición y emoción. Alan Fridlund, investigador en el campo de las cosquillas y sicólogo de la Universidad de California en Santa Bárbara, dijo: Este es un territorio inexplorado .

A finales de 1800, Charles Darwin y Edwald Hecker, médico alemán, dieron los primeros pasos en tratar de tejer teorías alrededor de las cosquillas y construyeron lo que hoy se conoce como la hipótesis de Darwin y Hecker. Según esta, existen profundas similitudes entre el humor y el cosquilleo. Ambos producen risa, contracciones musculares convulsivas y, aparentemente, ambos requieren un estado mental placentero para producir estas situaciones.

Para probar esta hipótesis, Harris y Christenfeld escogieron a 72 alumnos de su universidad.

El estudio se basa en el siguiente fenómeno: si una persona encuentra chistosa alguna cosa, la siguiente cosa que encuentre en el camino le parecerá mucho más graciosa debido a su estado.

A un grupo de estudiantes les hicieron cosquillas durante 10 segundos o hasta que las cosquillas se hacían intolerables y luego les mostraban videos de comedias. A un segundo grupo les mostraron las comedias primero y luego les hicieron cosquillas. Al grupo de control les mostraron un video que no generaba risa y luego les hicieron cosquillas.

Según los investigadores, si el humor y las cosquillas estaban realmente relacionados el fenómeno mencionado ocurriría tanto en situaciones de humor como en situaciones donde estaban presentes las cosquillas. Y las personas se reirían más si el humor o las cosquillas se precedían mutuamente.

Pero no ocurrió eso. El estudio sugiere que las cosquillas no crean un sentimiento agradable, a pesar de que las apariencias pueden sugerir lo contrario.

Harris dijo que el descubrimiento de que la risa generada por las cosquillas no indica hilaridad corrobora las experiencias de muchas personas, incluyendo ella misma. Mi prima me torturaba a punta de cosquillas y recuerdo que, a pesar de que no me sentía bien, me reía , afirmó ella, que se describe como moderadamente vulnerable a las cosquillas.

De hecho, en el estudio aún no publicado en el cual los investigadores usaron una máquina de hacer cosquillas, encontraron que la risa generada por este sistema puede ser un simple reflejo. Para ese estudio vendaron a 32 alumnos y les dijeron que una persona les harían cosquillas en sus pies durante cinco segundos y una máquina, durante otros cinco. Sin embargo, la máquina de cosquillas realmente no hizo nada.

Aún cuando los estudiantes creyeron que era la máquina la que les estaba haciendo cosquillas se produjo la risa. Harris concluyó que la risa generada por las cosquillas, en vez de ser producto de una interacción social, aparentemente es un reflejo.

Los hallazgos corroboran uno de los pocos estudios sobre el tema que se publicó en 1941 en la revista de Sicología genética, elaborado por Clarence Leuba del Colegio Antioch en Yellow Springs, Ohio, E.U. El hizo un experimento con sus propios hijos. Disfrazado con una máscara les hizo cosquillas, nunca en situaciones de juego. Sin embargo, sus niños se reían con las cosquillas. Esto sugiere que la risa es un reflejo innato y no una respuesta social aprendida.

Pero si la risa es un reflejo, esto plantea una pregunta aun más compleja: por qué una persona no puede hacerse cosquillas a sí misma? Harris sugiere que la razón puede ser la misma por la cual la gente no puede sorprenderse a sí misma. Lo que falta aquí es lo que conforma el elemento sorpresa.

A pesar del nuevo estudio, Fridlund sostiene que la gente no se puede hacer autocosquillas que produzcan risa (por decirlo así) porque la risa generada por las cosquillas es social y requiere una tensión que solamente puede crearse entre dos o más personas, como sucede con las bromas.

Si los estudios son correctos, surge otra pregunta bien interesante: Por qué los seres humanos evolucionaron hasta llegar al punto de reírse cuando les hacen cosquillas? La risa y las cosquillas son universales en el hombre e incluso pueden encontrarse en los chimpancés. Esto sugiere que tanto la risa como las cosquillas cumplen un fin específico muy serio en la evolución.

Los investigadores están de acuerdo en que el hacer cosquillas juega un papel importante en la vinculación entre los niños y los parientes. La madre le hace cosquillas a su bebé mientras que este sonríe y se ríe. La madre le sonríe y ríe con él.

Pero Glenn Weisfeld, etólogo de la Universidad Estatal de Wayne en Detroit, E.U., sugiere que el hacer cosquillas es algo mucho más trascendental. Según él, hacer cosquillas es una actividad educadora. Las partes del cuerpo más vulnerables a las cosquillas son también las más vulnerables al ataque. Respondemos al cosquilleo porque nos proporciona práctica en defendernos de los ataques .

Los niños se ríen agregó para estimular a los adultos a continuar haciéndoles cosquillas, en lo que constituyen típicos juegos de ataque en los que nadie sale herido. Para el científico esto es solamente una parte de la teoría según la cual todo humor nos proporciona información útil. Por ejemplo, nos sugiere cómo actuar y cómo no actuar.

Richard Alexander, profesor de biología de la evolución en la Universidad de Michigan en Ann Arbor, E.U., ve el humor como una luz en la evolución. El sugiere que el humor, incluyendo el que produce las cosquillas, eleva el estatus social del que cuenta un chiste o hace cosquillas, lo cual puede aumentar sus posibilidades de éxito en la reproducción de la especie.

Según él, el humor puede elevar el estatus social de quien cuenta los chistes, mostrando qué tan ingenioso es, y al mismo tiempo cuestionar el estatus de quienes escuchan, probando su habilidad para entender los chistes. Cuando los animales son sumisos o están subordinados ellos hacen un gesto similar a la sonrisa, que puede estar relacionado con nuestra sonrisa dijo. Advirtió, eso sí, que sus deducciones todavía pertenecen al campo de la especulación.

CAROL KAESUK YOON Especial para El Tiempo

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