EL DISCRETO ENCANTO DEL SOCIAL MEDIA

Quien me diga que hacer Social Media es fácil, miente.
Lo que si es cierto es que existe una especie de encanto embrujador que hace que muchas personas quieran trabajar en redes sociales aún sin tener la más mínima idea de qué se trata y de las implicaciones que trae.
Si sabemos escribir, o hemos estudiado mercadeo, publicidad, o somos economistas que nos gusta escribir, o damos buenos consejos…cualquiera de estas actividades ( y muchas mas ) nos dan pie para decir “Eso lo puedo hacer yo”.Y me cuento entre ese grupo, por cierto.
La verdad es muy cruda cuando nos damos cuenta, que no es un paraíso como lo soñamos.

No solo se trata de sentarse horas en Internet (cosa que parece divertida) y buscar cosas interesantes o jugar a la telefonista o al PR virtual de una oficina en la nube.
Siempre lo he dicho ( y seguiré con mi cantaleta) que las redes sociales son en extremo emotivas y muy difíciles de medir. Por la misma razón que es complicado ‘medir’ las emociones de un puñado de gente que decidió seguirnos en Twitter o dejar que llenemos su muro de Facebook con mensajes enmascarados y endulzados para atraerlos a comprar o usar determinado servicio.
Diversos como el universo, así llegan a ser nuestros seguidores y aunque nuestro cliente nos diga: “No podemos complacerlos a todos”, debo decir con absoluta humildad que si bien no podemos complacerlos a todos…tenemos que intentarlo.
Hacer Social Media es casi una batalla entre seguir los “lineamientos” de un cliente que no conoce, no sabe y se niega a que uno le muestre el camino del mercadeo social y ver como uno le llega a ese seguidor o liker que está hambriento de información, caza ofertas, y que rechaza las ventas invasivas y enmascaradas.
Muchas veces da risa y al mismo tiempo frustración con algunas cuentas donde uno sabe qué es lo que está pasando y nos vemos impedidos (por diversas causas) a ser libres de hacer lo que se nos venga en gana para arreglar el entuerto comunicacional. Provoca muchas veces ‘prestarles’ a esa cuenta nuestros seguidores personales y darles un empujón como cuando se nos queda varado el auto y al empujarlo, enciende. Díganme colegas si no les provoca?
Me he dado cuenta que no basta con ser un buen Community Manager, sino que: necesitamos cierto encanto personal, cierta materia mágica verbal de esas que tienen muchos influencers para “conquistar” followers difíciles de esos que nos gustan: cultos, proactivos, compradores que amen la marca y la defiendan…
Soñar no cuesta nada.
No quiero sonar negativa, pero las formulitas para ganar seguidores no existen si uno quiere seguidores buenos y comprometidos. Porque de esos tipo “abulta cuentas” hay muchos, pero no nos sirven.
Y definitivamente, si un cliente es cerrado y no entiende el concepto de comunicación y marketing en Social Media, es mejor no aceptar una cuenta así desde el principio a menos que lo enviemos a visitar a un buen evangelizador!
Namaste!

Fuente: La Vaca Morada

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s