EL Climaterio: aprende a vivirlo positivamente

En Colombia, la edad promedio de las mujeres para el inicio de la menopausia está en 49 años. Una etapa de la vida femenina que por mucho tiempo fue menospreciada socialmente, pero hoy, más allá de todo, es un momento propicio para que la mujer haga un alto y reflexione sobre hábitos y estilos de vida adelantados.

Así podrá identificar factores de riesgo como obesidad, tabaquismo, sedentarismo, alcoholismo, estrés, entre otros, y proyectar una posterior vida saludable, pues durante la menopausia se pueden producir una variedad de signos y síntomas.

“Los síntomas vasomotores constituyen un grupo de manifestaciones clínicas en las que sofocos y las sudoraciones son los signos cardinales. Se les relaciona con la disminución en los niveles circulantes de estrógenos, la principal hormona de la mujer, la cual desciende durante la menopausia”, dice Martha Marrugo Flórez, jefe del departamento de Ginecología y Obstetricia del Hospital de la Universidad del Norte.

Los sofocos, también llamados bochornos o calores, son los síntomas más frecuentes en la mujer durante la peri o posmenopausia. Se presentan intempestivamente como episodios transitorios de enrojecimiento o rubor que se inician en la porción superior del tórax y se extiende al cuello y la cara, y lo acompaña sensaciones de calor corporal.

Los bochornos de intensidad moderada a severa generalmente se acompañan de otros síntomas adicionales como sudoraciones diurnas o nocturnas, palpitaciones, fatiga, ansiedad, alteraciones en el patrón del sueño, en la estabilidad emocional, irritabilidad e inclusive pánico, siendo generalmente recurrentes.

“En algunas mujeres, los sofocos aparecen cuando los ciclos menstruales todavía son regulares, mientras otras los presentan cuando los períodos se vuelven irregulares o cuando han cesado completamente. Los sofocos suelen iniciarse 1 a 2 años antes de la menopausia, generalmente persisten entre 6 meses a 5 años luego del establecimiento”, explica Marrugo, quien es la presidente de la Asociación Colombiana de Menopausia, que el 18 de octubre celebra el día mundial de la menopausia.

Según estudios internacionales, la aparición de los sofocos es muy variada en las mujeres. Hay factores que influyen en su aparición: estilos de vida, sobre todo el sedentarismo, raza, nivel sociocultural, hábitos dietéticos, estado emocional, peso corporal, actividad física, hábito al tabaco. Pero también influyen en su severidad las creencias populares, actitudes negativas, baja autoestima, disfunción familiar, estrés y escaso apoyo social.

Controlar los sofocos. Antes de iniciar cualquier terapia es importante que el especialista evalúe la frecuencia e intensidad de los sofocos, así como su impacto en las actividades diarias de la mujer.

“Hay que individualizar a las pacientes al momento de instaurar tratamiento, en especial si hoy sabemos que detrás de ellos puede haber un riesgo cardiovascular.

Durante la consulta se debe pesar, medir la presión, evaluar la cintura para ver si tienen grasa abdominal, y evaluar en sangre el perfil hormonal y lipídico (grasas), glicemia, así como su mamografía, densitometría ósea y ecografía transvaginal”, indica Marrugo.

De acuerdo con la especialista, los síntomas pueden tener solución. En Colombia se utilizan terapias farmacológicas hormonales y no hormonales para manejarlos. “Cuando existen manifestaciones de moderada a gran intensidad tiene cabida la terapia hormonal que beneficiaría además las molestias genitourinarias, los cambios emocionales y el libido”.

Estas terapias en la fase temprana de la perimenopausia o en el comienzo de la menopausia ayudan a disminuir el riesgo de enfermedad cardiovascular y la osteoporosis. Asimismo, mejora el colesterol en sangre. Sin embargo, al hablar de terapia hormonal es muy importante evitar la automedicación. El manejo es individualizado y requiere control de un especialista.

Por otra parte, la experta señala en que durante esta época es fundamental el acompañamiento por parte de la familia, quienes deben entender los cambios físicos y emocionales que experimenta la mujer.

Para hacer más fácil y menos tortuoso el paso por esta etapa, las mujeres deben prepararse e identificar los problemas que pueden ir asociados. Sobre todo deben entender que esos problemas pueden prevenirse, orientándolos y abordándolos de una forma multidisciplinar que vaya acorde con el concepto de salud integral de la mujer.

“La menopausia, tratada adecuadamente, no tiene por qué ser más que un cambio en el organismo de la mujer que no debe influir negativamente ni en su salud ni en su calidad de vida”, concluye Marrugo.

Consejos para manejarlos

• Controlar los factores de riesgo modificables, como evitar el consumo de alcohol y de cigarrillo, y los carbohidratos u otros alimentos ricos en azúcares.

• Cuidar la alimentación y otros hábitos de vida saludables. Evitar la obesidad y el sedentarismo.

• Evitar el calor y los cambios bruscos de temperatura. El ambiente ideal para la época del climaterio es una temperatura constante entre los 22 y 23 grados centígrados.

• Hidratarse adecuadamente. Beber poco a poco agua muy fría puede ayudar a aliviar el sofoco.

• Utilizar técnicas de respiración y de relajación, como el yoga, masajes o los baños de inmersión.

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